martes, 26 de diciembre de 2017

Wonder Wheel — Woody Allen entre luces de Neón

'Wonder Wheel: Woody Allen a la luz del neón

Sinopsis: Una mujer casada tiene una aventura con un universitario culto al que le saca 10 años. Con un hijo pirómano, un marido ex-borracho y una pequeña casa detrás de la noria de Coney Island; Ginny, una ex-actriz frustrada por nunca haber logrado nada, volverá a actuar, esta vez con un papel principal en una tragedia griega real, donde competirá contra su joven hijastra por su aventura de verano.

Duración: 1h 41min
Director: Woody Allen
Reparto: Kate Winslet, Justin Timberlake, Juno Temple, Jim Belushi
Año: 2017



Crítica sin spoilers: Los artistas viven la vida de otra manera. Más intensos a la hora de sentir, más dramáticos a la hora de vivir. Un actor tiene la ventaja de poder fingir ser quién quiere o no ser, como un escritor puede dar la vuelta a sus vivencias para hacerlas más interesantes. 

 En Wonder Wheel, Woody Allen presenta a una actriz infiel a la que el mundo del espectáculo ha dejado de lado, por un desliz que en el pasado la condenaría a interpretar de por vida el mismo papel, el de camarera infeliz y madre soltera. 

Tanto teatro ha hecho de Ginny una actracción de feria emocional, como la noria de Coney Island que pone nombre a la cinta. Tan pronto está feliz como está deprimida, tiene una manera demasiado romántica de ver la vida, como Mickey, el prometedor escritor al que da vida Justin Timberlake. 

Kate Winslet deslumbra con su interpretación, hace de un personaje cliché algo original. El guion de Woody Allen consigue que no decaiga la trama, a pesar de en algunos momentos resultar increíblemente predecible, el dialogo de los artistas les hace ingeniosos, porque viven cada palabra como si se encontraran todavía en un escenario,  frente a los focos y un anfiteatro; no en la playa, resguardándose de la lluvia, bajo el muelle o la noria de Coney Island. 

Algo que hace a Wonder Wheel diferente es su paleta de color. Las luces de la feria alumbran cada escena con el más puro neón, haciendo que los colores varíen según la intensidad de la secuencia.

Cada fuego provocado por el niño pirómano resplandece sobre su pelirrojo natural. Los ojos de Temple y Timberlake parecen más azules que nunca, como los de Winslet, que en su último primer plano parecen brillar más sobre la mota marrón que rodea su iris.

En resumen, Wonder Wheel es un relato predecible narrado por Justin Timberlake de manera magistral. El jazz característico que inunda todas las películas del director acompaña junto a algunos vivos éxitos de los 50, a esta historia de amor, pasión y traición, donde priman las características de todas las tragedias en un ambiente diferente. 

No es ni de lejos lo mejor que ha hecho El cineasta, con Matchpoint y Annie Hall dejó el listón muy alto. Sin embargo, es una película muy Woody Allen que además de a sus seguidores, fascinará a los amantes del arte y el teatro, pero que el resto de espectadores también pueden disfrutar.




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